El Comercio Mexico March 2005
Olga Imbaquingo, N. York
Paul Wolfowitz y Rob Port- man pueden significar mucho para América Latina. ¿Y la región para ellos?, mucho, poco o nada. Altas finanzas y comercio, desde la visión de los críticos, son los instrumentos con los que los conservadores quieren consolidar la política económica de EE.UU.
Visto así, para América Latina, Wolfowitz, en el Banco Mundial, y Portman, en el Departamento de Comercio, no aúpan optimismos, más si el libreto sigue: libre comercio, apertura a las inversiones…
Asia, Medio Oriente y África seguirán desplazando a Latinoamérica. Europa condicionó el apoyo a Wolfowitz, como zar de las finanzas bajo el lema: primero, segundo y tercero, África. Y su primera gira será a ese continente.
"En América Latina habrá más pelea y presión con Brasil y Venezuela para liberar las economías al estilo de Argentina", dijo Antonia Juhasz, ex presidenta del Foro Internacional sobre Globalización.
"El ala conservadora de Bush toma control global de las instituciones. John Bolton a la ONU, Wolfowitz al Banco Mundial, Robert Zoellick al Departamento de Estado y Rob Portman, defensor a ultranza del libre comercio. Así, Bush mantiene la idea de que está haciendo todo perfecto".
Enrique Cardoso, ex presidente brasileño, según dijo al Miami Herald, ve algunos pros con la nominación de Wolfowitz: "tiene a su favor la cercanía a Bush. Dejémoslo tomar decisiones antes de juzgarlo".
Pero Juhasz da por hecho que "Bush tiene una agenda económica que la consolidará con personajes como Wolfowitz". Cree que la política de apertura solo desde la visión de mercados libres, que privilegian a EE.UU., se está imponiendo sobre el desarrollo.
Para los latinoamericanos, el BM es un prestamista opresivo que empobrece. Pese al rechazo social, el cordón umbilical que ata a la región con el BM, con el FMI y con la dependencia comercial es más fuerte que con países asiáticos, cuyas economías no siempre necesitan de una inyección en "cash" de estos organismos.
Pero en Latinoamérica ya no es tan fácil imponer recetas. Entonces quedará por verse si Wolfowitz aplica su filosofía: "demostrar que los amigos serán protegidos, que los enemigos serán castigados y quienes rechacen el apoyo lo lamentarán".
"Un dólar, un voto no es la receta para la democracia en A. Latina, África o Asia", dice el reverendo Jesse Jackson, presidente de la Coalición Rainbow. Pide a Europa y a EE.UU. que no se deje fuera de la elección de ese líder a los países donde viven los pobres.
Eso quizá es mucho pedir, "EE.UU. siempre utilizó su poder sobre el BM para explotar sus recursos", dice Orin Langelle, del Global Justice Ecology Project.
Hasta tanto, algunos gobiernos se esperanzan en tratados comerciales, política a la que Juhasz no le ve cambios. "Portman será agresivo y continuará en la misma línea que Zoellick, es decir buscando ventajas para las corporaciones y los andinos no son la excepción, la gente pobre será afectada".
Algunas cifras
El reparto El 30 por ciento de votos para nombrar al Presidente del Banco Mundial corresponde a Europa y el 16 a EE.UU., un veto significaba menos recursos a Europa.
Otro acuerdo El Tratado del Libre Comercio con Centroamérica entrará a discusión del Senado el 6. Puede postergarse por falta de votos.
El comercio en rojo El acuerdo Canadá-EE.UU.-México se firmó hace 12 años. De allí el déficit pasó de 9 000 millones a 110 000 millones. |